lunes, 13 de diciembre de 2010

Potencial real vs Potencial ficticio

Miguel era un estudiante universitario obsesionado con su carrera. Como muchos otros estudiantes, para Miguel era fundamental finalizar sus estudios lo antes posible y entrar en el mercado laboral. Desde pequeño nuestro protagonista había visto como en su entorno, tener una carrera universitaria era algo indispensable para poder encontrar un trabajo bien remunerado. Inconscientemente durante todos sus años de estudiante había ido mamando la necesidad empírica de estudiar lo máximo posible, ya que eso iba asociado a un éxito profesional en la vida. A él le gustaba tocar el violín  y lo hacía muy bien, pero sus padres se negaron en rotundo que la vida de Miguel fuese por ese sendero, puesto que "eso no da de comer".

Durante los años universitarios Miguel conoció a gente fantástica y vivió experiencias para recordar algunas, y olvidar muchas otras. Miguel no era un estudiante brillante la verdad, pero tampoco era el típico estudiante que se deja los estudios al par de años en la universidad. Era un chico constante, que sufría más de lo normal en su día a día. No quería perderse las clases teóricas nunca, y cuando llegaba la época de examenes la ansiedad lo destrozadaba anímicamente. Con el paso de los años las fiestas universitarias y el pasotismo se convirtieron en una autoexigencia muy grande por recuperar lo perdido y acabar lo antes posible. Miguel sufrió mucho durante esos años, encerrándose en sí mismo y en la carrera, dejando de salir por las noches y rompiendo vínculos sociales.

Lo que Miguel nunca esperaba es que después de todo lo que él había sufrido estudiando, la realidad que el imaginaba era completamente distinta. Intentó abrirse hueco en el mercado laboral y empezó a hacer trabajillos con funciones completamente distintas a lo que él se había estado formando todos esos años. Le remuneraban en negro, no cotizaba ni tenía derecho alguno.
Con el tiempo Miguel consiguió una serie de trabajos que iban desde contratos temporales, hasta uno indefinido que un sueldo decente.
El poblema es que Miguel entraba a las 8 de la mañana a trabajar, y con suerte salía a las 8 de la tarde, quedándose a veces hasta más tarde. Pero bueno su objetivo estaba cumplido, había sido un estudiante universitario y tenía trabajo, para la sociedad él había conseguido "éxito en su vida".

¿os suena de algo esta historia? ¿conocéis a alguien que viva esta situación o vaya camino de ello? ¿os sentís identificados en parte?

Sinceramente estoy cansado de ver como la sociedad inculca ciertos valores desde que eres pequeño, aplastando muchas veces las habilidades intelectuales de cada uno. Sé que tengo lectores en muchos países sudamericanos y no me gustaría generalizar, pero aquí en España hemos tenido durante un par de décadas obsesión absoluta por los títulos universitarios o de otra índole, lo que se conoce como "titulitis". Ahora hay tanta gente, tanto licenciado universitario y tanto titulado que para destacar entre todos, muchos se ponen a hacer doctorados y hacerse experto en mil cosas. Parece que la sociedad va encaminada a ser profesor de universidad. La mentalidad parece que sea esa, para destacar y tener éxito hay que estudiar y sacárse títulos.

La educación que se nos da desde pequeños es incorrecta, y para poder cambiar el problema actual que tenemos en nuestra sociedad debemos empezar cambiando la forma de educar a los niños.

Tenemos que potenciar sus habilidades emocionales, su creatividad, sus ideas, dejar que se expresen y desarrollen su cerebro de otra manera distinta a lo que la sociedad impone a día de hoy.

La historia de Miguel es un claro ejemplo de lo que le sucede a un grandísimo número de personas en nuestro planeta, han seguido la corriente del río que la sociedad les ha impuesto y cuando han llegado a la desembocadura se han dado cuenta de que su "éxito profesional" no ha sido tal, y si lo ha sido no ha sido debido a la cantidad de títulos que hayan obtenido sino a su potencial real, sus recursos y habilidades.

El potencial ficiticio es pues, el potencial que la sociedad nos "otorga" sacándonos títulos de todo y siguiendo el camino de una vida que dista mucho de dejarnos sacar todo el potencial que tenemos.

En cambio, el potencial real es el que llevamos dentro inherente a cada uno de nosotros, ese potencial que sabemos que tenemos y que muchas veces no sacamos porque "no correponde" "no me sirve para nada" etc.

Yo sólo puedo animaros a concienciar a nuestro entorno de que la realidad no es la que nos han hecho creer durante tanto tiempo. Y tenemos que empezar desde abajo, sin olvidar los estudios superiores. Estoy cansado de ver en la universidad gente que sigue creyendo que va a tener un grandísimo éxito profesional, por el hecho de acabar su carrera en los años que le corresponden o por tener varios títulos en marketing, auditorías y programación ¡venga ya!

Por el bien de todos, concienciémonos y ayudemos a los demás a hacerlo, para que podamos sacar nuestro potencial real y dejemos de un lado el supuesto potencial ficticio, que lo único a lo que nos ha llevado a día de hoy es a un reparto desigual e injusto en el mercado laboral, a un exceso de titulados, a una tasa de desempleo nunca antes registrada y con un futuro negro e incierto.

SACAD VUESTRO POTENCIAL REAL!!!!

Os dejo con esta fotografía:


* Esta mujer es Gillian Lynne autora de "Cats" y "El fantasma de la ópera" entre otras obras, coreógrafa de 84 años y con un potencial abrumador en e mundo de la danza. De pequeña decían que tenía un problema de atención en el colegio y que no iba bien encaminada para ser una persona de provecho. Sus padres descubrieron la pasión de Gillian en la danza, la apuntaron y centraron todos sus ingresos en potenciar dicha pasión, y a día de hoy tiene una carrera espectacular así como una escuela de danza y es multimillonaria.

1 comentario:

  1. Totalmente cierto. Cuántos compañeros de la facultad que en su día sacaban todo con matrícula de honor, ahora mismo no levantan cabeza porque no han sabido desatar su verdadero potencial. Es una lástima...

    ResponderEliminar