lunes, 13 de diciembre de 2010

Potencial real vs Potencial ficticio

Miguel era un estudiante universitario obsesionado con su carrera. Como muchos otros estudiantes, para Miguel era fundamental finalizar sus estudios lo antes posible y entrar en el mercado laboral. Desde pequeño nuestro protagonista había visto como en su entorno, tener una carrera universitaria era algo indispensable para poder encontrar un trabajo bien remunerado. Inconscientemente durante todos sus años de estudiante había ido mamando la necesidad empírica de estudiar lo máximo posible, ya que eso iba asociado a un éxito profesional en la vida. A él le gustaba tocar el violín  y lo hacía muy bien, pero sus padres se negaron en rotundo que la vida de Miguel fuese por ese sendero, puesto que "eso no da de comer".

Durante los años universitarios Miguel conoció a gente fantástica y vivió experiencias para recordar algunas, y olvidar muchas otras. Miguel no era un estudiante brillante la verdad, pero tampoco era el típico estudiante que se deja los estudios al par de años en la universidad. Era un chico constante, que sufría más de lo normal en su día a día. No quería perderse las clases teóricas nunca, y cuando llegaba la época de examenes la ansiedad lo destrozadaba anímicamente. Con el paso de los años las fiestas universitarias y el pasotismo se convirtieron en una autoexigencia muy grande por recuperar lo perdido y acabar lo antes posible. Miguel sufrió mucho durante esos años, encerrándose en sí mismo y en la carrera, dejando de salir por las noches y rompiendo vínculos sociales.

Lo que Miguel nunca esperaba es que después de todo lo que él había sufrido estudiando, la realidad que el imaginaba era completamente distinta. Intentó abrirse hueco en el mercado laboral y empezó a hacer trabajillos con funciones completamente distintas a lo que él se había estado formando todos esos años. Le remuneraban en negro, no cotizaba ni tenía derecho alguno.
Con el tiempo Miguel consiguió una serie de trabajos que iban desde contratos temporales, hasta uno indefinido que un sueldo decente.
El poblema es que Miguel entraba a las 8 de la mañana a trabajar, y con suerte salía a las 8 de la tarde, quedándose a veces hasta más tarde. Pero bueno su objetivo estaba cumplido, había sido un estudiante universitario y tenía trabajo, para la sociedad él había conseguido "éxito en su vida".

¿os suena de algo esta historia? ¿conocéis a alguien que viva esta situación o vaya camino de ello? ¿os sentís identificados en parte?

Sinceramente estoy cansado de ver como la sociedad inculca ciertos valores desde que eres pequeño, aplastando muchas veces las habilidades intelectuales de cada uno. Sé que tengo lectores en muchos países sudamericanos y no me gustaría generalizar, pero aquí en España hemos tenido durante un par de décadas obsesión absoluta por los títulos universitarios o de otra índole, lo que se conoce como "titulitis". Ahora hay tanta gente, tanto licenciado universitario y tanto titulado que para destacar entre todos, muchos se ponen a hacer doctorados y hacerse experto en mil cosas. Parece que la sociedad va encaminada a ser profesor de universidad. La mentalidad parece que sea esa, para destacar y tener éxito hay que estudiar y sacárse títulos.

La educación que se nos da desde pequeños es incorrecta, y para poder cambiar el problema actual que tenemos en nuestra sociedad debemos empezar cambiando la forma de educar a los niños.

Tenemos que potenciar sus habilidades emocionales, su creatividad, sus ideas, dejar que se expresen y desarrollen su cerebro de otra manera distinta a lo que la sociedad impone a día de hoy.

La historia de Miguel es un claro ejemplo de lo que le sucede a un grandísimo número de personas en nuestro planeta, han seguido la corriente del río que la sociedad les ha impuesto y cuando han llegado a la desembocadura se han dado cuenta de que su "éxito profesional" no ha sido tal, y si lo ha sido no ha sido debido a la cantidad de títulos que hayan obtenido sino a su potencial real, sus recursos y habilidades.

El potencial ficiticio es pues, el potencial que la sociedad nos "otorga" sacándonos títulos de todo y siguiendo el camino de una vida que dista mucho de dejarnos sacar todo el potencial que tenemos.

En cambio, el potencial real es el que llevamos dentro inherente a cada uno de nosotros, ese potencial que sabemos que tenemos y que muchas veces no sacamos porque "no correponde" "no me sirve para nada" etc.

Yo sólo puedo animaros a concienciar a nuestro entorno de que la realidad no es la que nos han hecho creer durante tanto tiempo. Y tenemos que empezar desde abajo, sin olvidar los estudios superiores. Estoy cansado de ver en la universidad gente que sigue creyendo que va a tener un grandísimo éxito profesional, por el hecho de acabar su carrera en los años que le corresponden o por tener varios títulos en marketing, auditorías y programación ¡venga ya!

Por el bien de todos, concienciémonos y ayudemos a los demás a hacerlo, para que podamos sacar nuestro potencial real y dejemos de un lado el supuesto potencial ficticio, que lo único a lo que nos ha llevado a día de hoy es a un reparto desigual e injusto en el mercado laboral, a un exceso de titulados, a una tasa de desempleo nunca antes registrada y con un futuro negro e incierto.

SACAD VUESTRO POTENCIAL REAL!!!!

Os dejo con esta fotografía:


* Esta mujer es Gillian Lynne autora de "Cats" y "El fantasma de la ópera" entre otras obras, coreógrafa de 84 años y con un potencial abrumador en e mundo de la danza. De pequeña decían que tenía un problema de atención en el colegio y que no iba bien encaminada para ser una persona de provecho. Sus padres descubrieron la pasión de Gillian en la danza, la apuntaron y centraron todos sus ingresos en potenciar dicha pasión, y a día de hoy tiene una carrera espectacular así como una escuela de danza y es multimillonaria.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Y tú ¿eres empático?

Supongo que todos tenemos una pequeña idea de qué es la empatía y muchos de nosotros pensamos que somos increiblemente empáticos, aunque tendemos a caer en un error muy común. Ese error es confundir la empatía con la intuición y creemos que tenemos una visión de rayos X, lectora de los pensamientos de nuestros amigos, familiares o de nuestra pareja. Pero realmente la empatía dista mucho de eso, la empatía es la capacidad que tenemos de ponernos en la piel de la otra persona y sentir lo que esa persona siente, eso no significa interpretar lo que la otra persona piensa.

¿Quién no ha escuchado nunca los típicos comentarios de "sé lo que piensas" "no hace falta que me lo digas" "sé lo que pasa por tu cabeza"? Pues no, claro que no lo sabes porque cada individuo es único y piensa de una manera singular. Otra cosa son las emociones, porque las emociones son la expresión que hacemos de nuestros sentimientos y se pueden medir de diferentes maneras.
Por tanto tendemos a JUZGAR a la gente, por pensamientos que creemos como universales en todas las personas en determinados momentos... y eso no es correcto.

Nacemos con la empatía y la vamos perdiendo a medida que nos hacemos mayores. Desde niños nuestra empatía está muy desarrollada, somos capaces de llorar simplemente porque vemos al niño de al lado hacerlo aunque no comprendamos muy bien por qué. Pero esto no pasa simplemente con el ser humano, el resto de mamíferos tiene la misma capacidad. Fijaos en el gato que se acerca cuando te encuentras mal en el sofá y frota su lomo un poco contigo, o el perro que también se acerca a ti cuando estás triste o se aleja cuando estás cabreado. Estos animales se contagian del malestar pero no se preocupan por entender lo que está sucediendo.
El problema está en que en la mayoría de individuos la empatía va menguando y un poco número la mantiene bien desarrollada. Y os voy a poner un ejemplo claro.

En mi entorno hay personas que tienen una empatía muy desarrollada, y esto lo puedo saber viendo a aquellas que tienen la capacidad de escuchar a los demás. Como leí en un blog muy interesante hace poco, dios nos ha dado dos orejas y una boca, así que... ¡hay que escuchar el doble y hablar menos! .
Es fundamental que entendamos que la empatía ya no es sólo la capacidad de ponerme en la piel del otro, sino también la capacidad de escucha que tenemos. Y sinceramente, en líneas generales estoy cansado de ver gente que se limita tan solo a ser escuchado y no hace atisbo alguno de querer escuchar.
Y el problema que tiene una persona empática es que cuando la gente detecta tu capacidad, abusa de ella. Tendemos a contarles todos nuestros problemas a aquellas personas que poseen una escucha muy buena y que parecen comprender lo que sentimos en un momento determinado.
¿ No conocéis a alguien que se limita a querer ser escuchado y cuando tiras a contarte algo cambia rápido de tema, no parece entender nada de lo que le dices... etc? Pues esa gente tiene la empatía por los suelos.

Pero las buenas noticias para los empáticos es que tener un buen oído emocional proporciona habilidad social, ya que la empatía no deja de ser un radar social y podemos usar esa escucha y empatía para conectar con los demás. Las relaciones con el resto de personas pueden cambiar de ser simpáticas o antipáticas tan solo por empatía que uno ponga.

Espero que llegados a este punto hayamos entendido un poco más y mejor lo que es la empatía y que hayamos aprendido a distinguirla de otros conceptos como la intuición.

Y como consejo final me gustaría deciros:

escuchad más a la gente de vuestro entorno y tratad de sentir lo que ellos sienten a través de las emociones ya que os dará un bagaje muy bueno para las relaciones personales.

Un saludo a todos


miércoles, 10 de noviembre de 2010

1 miedo vencido, 1 semana de subidón

Hacía dos semanas que Laura no dejaba de comerse la cabeza. Noche tras noche pensaba qué sucedería cuando se enfrentase a aquella situación en la universidad que tanto la asustaba.
Era pensar en la exposición oral que tenía que hacer delante de toda aquella gente, y notar escalofríos por el cuerpo, un nudo en el estómago y sudoración por todo su cuerpo. A medida que el día se acercaba, estos síntomas iban en aumento y se planteaba icluso la opción de mandarle un email al profesor y decirle, que ese día iba a ser imposible poder asistir a clase por motivos personales. Cuando imaginaba la opción de poder huir de aquello, su cuerpo notaba un alivio instantáneo y la sensación era de las más agradables que se pudiesen sentir..., para ella "quitarse el marrón de encima" era lo mejor que le podía pasar.

Llegado el día y no habiendo recurrido a la huída fácil, Laura se despertó prácticamente de un salto y con el corazón latiendo aceleradamente. Intentaba no pensar en lo que a las 9 de la mañana iba a acontecer, aquello que tanto la angustiaba y que había hasta modificado su carácter estas últimas semanas. El temor que para Laura suponía hablar en público era tan grande, que desde pequeña había huído de cualquier presentación oral y hasta el momento no había tenido la obligación de hacerlo.
Temblorosa y sin haber desayunado absolutamente nada al tener el estómago completamente cerrado, Laura cogió dirección a la universidad. Por un momento creyó estar enferma, puesto que notaba ciertos mareos, taquicardias y calores en pleno mes de Febrero.
Al llegar a clase se sentó al lado de su amiga Irene, la cual notó al instante el estado de Laura y no dudó en preguntarle qué le sucedía. Laura le contó el miedo tan abrumante que sentía, y su amiga respondió con un simple "tranquila si no es nada". Eso a nuestra protagonista no le ayudo lo más mínimo, pues pensó que "no es nada" para los demás, pero que para ella era un infierno.

Cuando vió aparecer al profesor en el aula y la cantidad de gente que la llenaba, Laura miró la puerta de salida y sentía cómo su mente le incitaba a salir rápidamente, ofreciéndole aquella sensación tan buena y placentera de huir de aquella pesadilla tan real. Apenas tuvo tiempo de pensar en huir, cuando el profesor dijo "Laura Vázquez" es su turno, puede comenzar cuando quiera.

Laura estaba atemorizada y horrorizada de pensar que se iba a quedar en blanco delante de toda aquella gente, que iba a temblar tanto su voz que iba a ser prácticamente incomprensible y que le tocaría salir del aula rápidamente de la vergüeza y angustia que iba a sentir.

Salió decidida, puso el primer pie en la tarima y se elevó completamente del suelo subiendo la otra pierna, se giró de cara al público y comenzó a hablar...

-"Buenos días a todos, mi nombre es Laura Vázquez y voy a hablaros de...."
A medida que iba diciendo la frase Laura sentía que su corazón se iba relajando, que la sensación de angustia desaparecía y que su voz ligeramente temblorosa, era completamente comprensible. Sentía progresivamente como todos aquellos temores que se había estado inculcando, no estaban apareciendo. Se la comprendía perfectamente, su posición corporal era muy buena, se acordaba de prácticamente de todo y de lo que no, no tenía dificultades para improvisar. Incluso en un momento determinado, puso una pizca de humor que despertó la sonrisa de algunos de los asistentes, lo cual la hizo sentir realmente bien delante de todos. Había pasado los 10 minutos que el profesor otorgaba a sus alumnos para las exposiciones, pero Laura seguía cotorreando sin parar hasta que el profesor la interrumpió disculpándose y le dijo que fuera acabando. Laura hizo una pequeña conclusión final , miró a todo el mundo y finalizó con un "Muchas Gracias" , lo que animó al público a aplaudirle.
No lo podía creer, nuestra protagonista estaba como en una nube, en un estado de placer absoluto escuchando como toda aquella gente le reconocía el trabajo realizado , sin saber si quiera el esfuerzo añadido que para Laura había conllevado. 

Bajó de la tarima y se dirigió a su sitio, donde Irene la esperaba con una sonrisa de oreja a oreja. Cuando se sentó , su amiga le dijo "lo has hecho de maravilla, ¡ves cómo no era nada!"  . Laura le devolvió la sonrisa y le dió un pequeño abrazo.

Este fué un punto de inflexión muy grande en la vida de Laura, el antes y el después de una vida de huídas constantes en lo que a hablar en público se refiere, y que a medida que iba cumpliendo años parecía que se hacía más necesario realizar.

Ella se sentía realmente bien, poderosa, su ego , su autoestima, absolutamente todo se vió incrementado como nunca antes. No sólo eso, sino que ahora tenía ganas de más, de enfrentarse a nuevos miedos y de vencerlos uno tras otra para notar esa sensación tan extremadamente placentera, que superaba aplastantemente el falso placer producido por la huída.



Hemos podido ver en esta historia un problema real que se da constantemente en todos nosotros. No me refiero a hablar en público, sino a tener miedos que nos bloquean y nos hacen pasar malos ratos y que a veces pueden extenderse mucho en el tiempo, afectando a nuestro carácter, nuestras relaciones sociales e incluso a nuestra salud.

He decidido poner el título de "1 miedo vencido, 1 semana de subidón" haciendo un cálculo aproximado por experiencia propia, de lo que puede durar el estado de "subidón" que vivimos al enfrentarnos con éxito a un miedo de este tipo. Ese subidón no es constante. No es lo mismo el estado en el que te encuentras horas después de haberte enfrentado, que el 5º día, pero si se nota una diferencia entre la primera semana y el resto del tiempo.

Nuestra querida Laura no está curada. Lo más probable es que si no vuelve hacer  ninguna exposición oral hasta dentro de 6 meses, la próxima vez que la tuviese , el día de antes iba a estar subiéndose por las paredes y con un nivel de ansiedad muy alto. Esto se multiplicaría si la próxima vez que expusiese fuese dentro de 3 años. El consejo para Laura sería que en la medida de lo posible, se ofreciese voluntaria para exponer otros trabajos de la universidad o en un caso extremo si quisiese exponerse al público a toda costa para no perder el hábito, se fuese a una iglesia a realizar una lectura en público (por poner un ejemplo).

Cada uno tenemos nuestros miedos, y está químicamente demostrado que al enfrentarnos a ellos con éxito nuestro cerebro desprende endorfinas ("hormona del placer").

Lo que debemos hacer es salir de nuestro círculo de bienestar de vez en cuando, para relizar cosas que a priori tememos y que no suponen un peligro para nosotros, sino algo que supondría una ampliación de nuestra mente, una evolución que haría sentirnos mejor con nosotros mismos.

Por tanto, aunque el ejemplo se basa en el miedo a hablar en público... piensa,

¿a qué le tienes miedo?

lunes, 18 de octubre de 2010

LA INTUICIÓN ¿sexto sentido de la mujer? ¿herramienta útil?

Hoy era el cumpleaños de Borja, cumplía 25 años y estaba realmente contento. Celebraba una comida familiar con motivo de su aniversario junto a sus 3 hermanas y a su madre. Acostumbrado ya desde su adolescencia a convivir en un hogar repleto de mujeres , Borja había sentido siempre la curiosidad de saber a qué se referían su madre y hermanas al hacer referencia a un "sexto sentido" del cual solo eran capaces de tener las mujeres, decían ellas. Nuestro cumpleañero sopló las velas, se sentó en un sofá y se quedó pensativo durante unos minutos. En ese momento le vino a la cabeza un amplio número de imágenes conversando con su madre y hermanas sobre aquel sexto sentido que ellas decían poseer.

Una de aquellas imágenes era una conversación con su madre en la que ésta le comentaba la facilidad con la que muchas mujeres podían sentir, percibir e incluso adivinar situaciones o hechos , basados en una pequeña corazonada. Su madre en muchas ocasiones sabía lo que pasaba por la mente de Borja sin éste decir ni "mu", mientras que a su padre o le decía claramente lo que le pasaba o éste no se enteraba nunca.
Luego apareció por su mente su amor platónico, la chica que él consideraba más maravillosa del mundo, su amiga Martina. Era una chica con un cuerpazo de escándalo , muy bonita de cara y con un corazón enorme. Esto le había siempre apasionado a Borja, al cual también siempre le había fascinado la capacidad que tenía Martina para percibir que algo le pasaba. En muchas ocasiones ellos mantenían conversaciones muy largas y aunque Borja se limitase a intentar que ella no captase una situación , Martina acababa adivinando qué había pasado. 
¿cómo puede saberlo si no he abierto la boca sobe ese tema? , se planteaba. 

Tras 10 minutos de lo que se podría denominar "empanamiento" , Borja salió de sus pensamientos y volvió a la mesa donde su familia reposaba la comida acompañados de un café.


Bien, con esta breve historia quería relatar aquello que muchos hombres se plantean y que muchas mujeres no saben a qué se debe. Este "sexto sentido" del que hablamos no es otro que la Intuición. Pero hemos de dejar claro que evidentemente la Intuición no es cosa solo de mujeres, sino de aquellas personas más emocionales. En cómputo global la mujeres son mucho más emocionales y sensibles que los hombres.


El cerebro podemos dividirlo en dos mitades. El hemisferio izquierdo y el hemisferio derecho. Las funciones del hemisferio izquierdo son tales como el lenguaje, la ciencia y las matemáticas, la lógica, pensamientos más racionales etc.. En cambio el hemisferio derecho posee funciones del tipo arte y música, creatividad... y la intuición entre otras. Existen pruebas realizadas tanto a mujeres como a hombres donde un grupo obtiene puntuaciones más elevadas que el otro y donde se extraen conclusiones interesantes.
Por ejemplo las mujeres en general poseen una capacidad superior a los hombres para los aspectos comunicativos del lenguaje, y el cerebro masculino tiene más habilidad para la manipulación formal de los símbolos, ya que ello significa algo similar al razonamiento matemático, para el que están mejor preparados.

 Pues en el caso de la intuición que es lo que nos atañe en este artículo, se observa que las mujeres por lo general son mucho más intuitivas que los hombres, pero no es algo propio de ellas. Es más, no sólo interviene el sexo de la persona , también se ha observado que los zurdos tienen desarrolladas más facetas del hermisferio derecho que los diestros.


Por tanto, para mí la intuición es la capacidad de resolver , anticipar , sentir, percivir e incluso adivinar un suceso mediante el uso del subconsciente , posiblemente aferrándonos a experiencias pasadas e influenciados por nuestras creencias y nuestro entorno.

¿Hasta qué punto es útil la intuición?
Pues bajo mi punto de vista quien posee una intuición desarrollada tiene una ventaja sobre aquellos que no la tienen, ya que esa capacidad de captación de emociones puede anticiparte a un problema futuro , además de comprender una situación que otros no pueden ni tan siquiera ver.

La intuición puede ser un arma de doble filo, puesto que no todo lo que intuimos es correcto. Pero yo creo firmemente en la importancia de DEJARNOS GUIAR POR NUESTRA INTUICIÓN,  solemos salir bien parados.

Como conclusión diría que aquella persona ,hombre o mujer, con una intuición desarrollada tiene un regalo divino,que debemos hacer caso a nuestra intuición ya que es una herramienta muy útil y que por mucho que las mujeres nos superen en este aspecto, nosotros seguimos entendiendo mejor los mapas ;)

Un beso para todas mis lectoras :)

lunes, 4 de octubre de 2010

La importancia de una Actitud Positiva

Era 1 de Julio y Jaime iba a comenzar una nueva andadura por el mundo con ilusión y confianza. Unos meses antes había estado programando un exótico viaje, consistente en un curso de Artes Marciales en Beijing , China , impartido por los mejores maestros de Kung Fú del país (o eso decía el folleto).

Durante el tiempo de preparación Jaime había tenido que obtener un visado especial , buscar la mejor combinación de vuelos y sobre todo preparar lo que iba a ser una gran aventura.


Llegada la fecha de partida Jaime sentía cierto cosquilleo por saber qué se iba a encontrar en un país donde se hablaba un idioma que desconocía y un país completamente diferente a todos los que había visitado. La actitud de Jaime frente a lo que iba a suceder era realmente positiva, no podía ser de otra manera tratándose él de un apasionado de las Artes Marciales y de la cultura asiática.


Al llegar al aeropuerto de Beijing una chica asiática , joven y guapa estaba esperándolo a la salida con un cartel escrito a bolígrafo e ininteligible, donde estaba mal escrito el apellido de Jaime. Tras identificarse éstos Jaime subió a una camioneta antigua, estrecha y sin aire acondicionado. En la camioneta había 5 pekineses (gentilicio de Pekín) y pese a tener las ventanillas abiertas la temperatura a esas horas era difícil de soportar.  Después de dos horas de atascos en una ciudad famosa por su caos circulatorio Jaime llegó a la residencia. Estaba cansado pero veía aquello como un sueño extraño. El aire era oscuro, los rayos de sol no penetraban directamente por la gran concentración de polución en el ambiente y el calor era asfixiante . 
La habitación que Jaime tenía contratada era doble, con la intención de tener un compañero e integrarse más rápidamente en aquella aventura. La que iba a ser su habitación estaba compuesta por dos camas, un televisor , un baño equipado con váter (todo un lujo para la zona donde se encontraba), un lavabo y un grifo en la pared para ducharse pero sin plato de ducha ni nada, evidentemente. El agua iba a parar al suelo directamente. 

Allí Jaime recibió la noticia de que no iba a tener compañero de habitación, pues éste finalmente había cancelado su viaje y no había nadie que ocupase su lugar. Jaime le vió el lado positivo, "tengo habitación doble para mí solo"...

La chica que lo recogió en el aeropuerto le animó a ir a una taberna a picar algo, para coger algo de energía después del largo viaje en avión. De camino Jaime comenzó a observar el barrio donde estaba situada su residencia. Él era consciente de que el viaje no iba a ser un viaje como a los que estaba acostumbrado en países desarrollados, pero tampoco esperaba la poca salubridad del lugar donde se hallaba. Llegaron a una taberna, y nada más entrar Jaime ocupó la atención de las 15 personas allí reunidas. Se formó un pequeño silencio al ver al occidental entrar , pero minutos después siguieron a la suyo no sin dejar de observar contínuamente los movimientos del europeo. Jaime le comunicó a su nueva amiga los alimentos que le apetecían comer en ese momento y la chica en un instante lo pidió. La sorpresa apareció al pegar el primer bocado a un trozo de pollo bien adecuado para el uso de los palillos, ¡la comida era extraordinariamente picante! .
Con el primer bocado Jaime sintió que le salía fuego por la boca, además el aire era extremadamente cálido y los clientes seguían mirándole fijamente con cada bocado que se llevaba a la boca.
Se forzó a comer un poco más pero el estómago revuelto del viaje más la comida tan picante a lo que no estaba acostumbrado impidieron que pudiese acabar el plato.

Jaime se despidió de su amiga, estaba muy cansado. Él no quería dormirse por el tema del Jet Lag, pero estaba tan sumamente cansado que pegó una cabezadita que acabo alargándose demasiado. A las 7 de la tarde , decidió ir a dar un paseo y a comer algo. Por las calles de aquel barrio Jaime era una persona muy observada, las Olimpiadas no se iban a celebrar hasta el año siguiente y por esa zona no habían visto muchos occidentales por lo visto. Después de pasear y defenderse como pudo para que le diesen algo de cenar no picante, consiguió unos trozos de ternera que pese a estar picantes, no le ardía la boca.

Cuando llegó la noche Jaime ya no podía dormir, y su actitud frente al viaje que acababa de empezar, estaba cambiando. Estaba indeciso y ya no veía todo de la misma manera.

Al día siguiente habiendo dormido muy poco y sin haber pegado apenas bocado en día y medio, Jaime fue a entrenar a un recinto de la zona. Allí encontró un par de occidentales, un chico Australiano y un Estadounidense. Entrenó muy duro pero con la mala suerte de lesionarse al final del entrenamiento. La piel de la planta del pié se había quedado en carne viva. Un maestro lo llevó a lo que se supone sería un médico, que aplicándole unas hierbas y aceites chinos, logró disminuir la sensibilidad y dolor de la zona.
Al llegar a la habitación, el entrenamiento que había hecho lo había dejado extenuado y sin energía.

Este momento fue determinante, porque Jaime empezó a sentir ansiedad, y su actitud empezó a ser bastante negativa. Intentó descansar, pero el calor y el dolor de la lesión no le dejaban conciliar el sueño. Además al acabar un entrenamiento tan intenso el desgaste físico había sido importante , pero el estómago no lo tenía bien y la ansiedad se lo había cerrado. Al no poder comer y no poder dormir Jaime solo esperaba conocer a alguien en el que se pudiese apoyar. El problema era el idioma, y que apenas había occidentales en la zona.


Esa noche Jaime se durmió pronto, sin nada en el estómago pero destrozado. Por el cambio horario y por el hecho de haberse dormido pronto a las 3 de la mañana se despertó sudando y soñando cosas que le agobiaban. Su actitud negativa empezó hacer mella en él y por culpa de ésta, su ansiedad se vio incrementada por momentos.

Jaime se vio encerrado en aquella habitación solo, sin nadie con quien poder hablar, con una televisión que solo hablaba en chino , sudando por doquier y con una actitud realmente negativa. Así que decidió salir a la calle a dar un paseo, quizá eso le ayudaba a estructurar su menter y a dejar de sentir esa ansiedad que lo estaba amargando poco a poco. Pero el no contaba con que la residencia estaría cerrada por dentro y por fuera. Además todos los carteles que indicaban los horarios de ésta estaban en Chino por lo que Jaime se vió atrapado en aquel edificio. Jaime empezó a experimentar lo que se conoce como ataque de ansiedad, cosa que no había sentido en la vida y que todos aquellos que lo han vivido saben el miedo que invade el cuerpo y la sensación de "me va a dar algo".
La respuesta orgánica fué la del vómito, pues relaja un estado de ansiedad de esas características . El problema esque al no haber comido en esos días y no tener energías, estos vómitos lo dejaban cada vez más débil. Jaime era incapaz de comer y de dormir.


Esta situación duró unos días más hasta que un "encargado" del programa lo llevo al hospital internacional de Pekín, donde los médicos , occidentales, hablan un perfecto inglés.  El médico le explicó a Jaime que lo que sentía era ansiedad  y le recetó unas pastillas (ansiolíticos). Así se mantuvo Jaime unos días más, drogado todo el día, lo que le permitía dormir un poco y comer algo.
Finalmente el director del programa y Jaime coincidieron en que la mejor opción era que éste volviese de nuevo a su país, España.

 A la semana de haber comenzado lo que iba a ser su gran aventura asiática, Jaime estaba en su casa de Valencia, imaginando qué habría pasado si el conjunto de esas situaciones no se hubiesen dado y sobre todo , qué habría pasado si hubiese mantenido una actitud positiva.




Con esta historia , basada en hechos reales, observamos como el mantener una actitud negativa puede conllevar a situaciones alarmantes pero no potencialmente peligrosas.

Vemos que Jaime intentó mantener una actitud positiva al principio de su experiencia , pero las piedras que encontró por su camino le hicieron modificar esa actitud llevándole a un sendero increíblemente desagradable y traumático. Qué fácil es pasar de estar en un sueño idílico a vivir una terrible pesadilla.

Por tanto tenemos que plantearnos ... cuando nos ocurren problemas, ¿intentamos verle el lado postivo? ¿somos negativos por naturaleza? ... Es fundamental intentar vivir el día a día con la mejor actitud posible, pese a que a veces las circunstancias nos machaquen una y otra vez.

Una gran frase clave para intentar tener una mentalidad y una actitud positiva en la vida es "NO HAY MAL QUE POR BIEN NO VENGA" .

Os animo a intentar verle el lado positivo a todo,  seguro que así conseguimos vivir más felices nuestro día a día :)

Un abrazo a todos

viernes, 24 de septiembre de 2010

Administra tu tiempo

Hola estimados lectores,


hoy me he decidido a publicar un artículo que dejé a mitad hace ya tiempo que por falta de tiempo no pude completar. Pero ya lo tengo recién salido del horno.
El artículo trata sobre cómo muchos de nosotros nos administramos el tiempo y cómo dejamos para última hora todas nuestras tareas .

En un principio el artículo va enfocado a los estudiantes Universitarios, pero veréis cómo lo podéis extrapolar a muchas otras facetas de la vida.


Un profesor de la universidad te da un plazo de 2 meses para la realización de un trabajo individual , el cual supone un 40% de la nota final de la asignatura. Tu sabes que de esa nota van a depender enormemente tus posibilidades de aprobar pero pasa lo siguiente. En las dos primeras semanas no hacemos absolutamente nada , en las dos siguiente tenemos un vago recuerdo de la entrega del trabajo pero tenemos otras cosas en la cabeza que priorizar y vamos pasando. Cuando ya sólo queda un mes empezamos a mirar a nuestro al rededor, compañeros de clase o amigos que tienen que hacer lo mismo a ver cómo les va. Si ellos han empezado notamos cierta presión, en el caso de no haberlo hecho respiramos tranquilamente. A falta de dos semanas para la entrega la presión ya empieza a notarse y quizá hacemos un pequeño escarceo con el trabajo, estructurando un poco como lo vamos hacer pero sin entrar demasiado en materia. Los días pasan y sumando el fin de semana que has dedicado a salir un rato de fiesta y otro día al cine, te plantas en el domingo y te dices " ¡ mierda ! sólo queda una semana para la entrega" . La presión se nota en tu cuerpo, un ligero escalofrío recorre tu piel y sientes cierto nudo en el estómago... la ansiedad aparece.


Te estructuras la semana de tal manera que no sea muy dura, dedicando tal vez 2 ó 3 horas diarias al trabajo y dejando un día de margen por si surgen imprevistos. Evidentemente surgen imprevistos y acabas trabajando sólo 3 días a jornada completa. Durante esos días sufres mucho, pensabas que era más fácil el trabajo. Llamas a compañeros de clase , pasas horas interminables con nuestro amigo Google y finalmente llega el domingo , día previo a la entrega. Estás cansado del palizón que te has metido todos esos días, has comido poco, dormido mal y has pasado momentos bastante malos.

A los pocos días llega la nota y has sacado un 6 sobre 10... y piensas ¡qué grande soy!, un trabajo de dos meses me lo he pulido en 3 días.


Este hecho se va repitiendo una y otra vez y nuestro cerebro ya empieza a pensar que solo podemos trabajar bajo presión.


La pregunta es , ¿ cómo puedo hacer mis tareas de manera que me de tiempo y a la vez lleve una vida compensada?


Pues los pasos son los siguientes:


1- Lo primero es marcarse un objetivo : este objetivo tiene que ser poderoso y debe ser lo que más deseo yo en la vida. Pongamos un ejemplo , un estudiante de Derecho.
Este estudiante podría pensar al principio ponerse objetivos muy generales como "Quiero ser Abogado" "Quiero acabar ya la Universidad" " "Quiero obtener la mejor nota de mi promoción" "...
Cuando te pones un objetivo TIENE QUE SER PERSONAL, POSITIVO Y PODEROSO.
En este caso el estudiante tendría que decirse "quiero ser un profesional de la abogacía talentoso, con muchos conocimientos abarcando muchos campos, respetuoso con mis clientes, generoso y con una vida honrada.



El problema esque la mente es demasiado frágil y le cuesta interiorizar ese objetivo que nos hemos puesto. Por tanto lo que podemos hacer es:
- Imprimir el objetivo y colocarlo en todas las partes de nuestra habitación, en el ordenador de fondo de pantalla, en nuestra cartera ... etc.
-Imaginar con todos los sentidos la sensación de haberlo logrado. Describir detalladamente los beneficios de haberlo conseguido. ¿ A qué sabe conseguirlo ? ¿ Que olor tiene ? ¿ Qué escucho habiéndolo conseguido ?


2 - Objetivos específicos : Un objetivo tiene muchos objetivos específicos y correponde a la suma de éstos. Esto se hace para enfocarnos mejor.
"Quiero estudiar conscientemente Derecho para aprovechar al máximo los conocimientos que puedo adquirir y ser un abogado hábil y competente"
"Quiero especializarme en Derecho Internacional para ser más competente en el campo que más me apasiona"
"Quiero cultivar mis valores y armonizar mis pensamientos para ser un hombre respetuoso con mis clientes"
"Quiero ser un hombre rico en todos los aspectos para tener mucho que dar a los demás y ser generoso y caritativo"
"Quiero tener suficiente tiempo libre para disfrutarlo con mi familia y con mis amigos "


3- Administración del Tiempo : cuando ya nos hemos puesto los objetivos específicos podemos analizarlos y detallarlos para estar mejor enfocados. Ahora bien , aquí llega el problema de mucha gente. ¿ De dónde saco tiempo para cumplir mis objetivos ? . Para ello debemos clasificar nuestras actividades en el siguiente cuadrante


En el Cuadrado 1 tenemos actividades que forman parte de nuestros objetivos específicos y que tenemos que realizarlas pronto porque no lo hemos hecho con anterioridad. Este cuadrado nos presiona con el tiempo , algunos ejemplos son "hacer el trabajo el último día" "estudiar para el examen final de mañana"...


En el Cuadrado 2  tenemos actividades que forman parte de nuestros objetivos específicos y que queremos realizarlas para estar ya preparados. Para esto hace falta disciplina , persistencia y perseverancia. Ejemplos serían "hacer poco a poco el trabajo" "ir estudiando diariamente" "salir con los amigos a divertirte"


En el Cuadrado 3 son actividades que necesitan una respuesta temprana pero que no son parte de nuestros objetivos, como por ejemplo una llamada telefónica , hacer un favor a alguien...


En el Cuadrado 4 las actividades no necesitan una respuesta temprana, y tampoco forman parte de nuestros objetivos. Como por ejemplo, ver la televisión horas y horas, estar en Facebook cotilleando perfiles ajenos toda una tarde....


La diversión con los amigos está en el Cuadrado 2 porque uno de nuestros objetivos debe ser ese, y para tener más tiempo en el Cuadrado 2 tendremos que decirle NO a actividades en los Cuadrados 3 y 4.
Para trabajar en el Cuadrado 2 es importante ser disciplinado, peristente y perseverante.


4 - Planifica: cuando ya hemos administrado nuestro tiempo toca planificarlo.
- Hay que definir la actividad que QUEREMOS HACER
- Dividir la actividad en pequeñas tareas
-Organizar las tareas en orden lógico
-Priorizar las tareas más importantes
-Poner fechas para la terminación de cada tarea


No perdamos tampoco mucho tiempo planificando , ya que es mucho más importante ACTUAR. La planificación simplemente es un mapa a seguir.


5 - ¡ACTÚA!


Esta es la parte más complicada de todas. Actuar es simplemente llevar a cabo las actividades que nos hemos planteado.

Las tareas ELIGES HACERLAS no TIENES QUE HACERLAS. Yo tengo el poder de elegir si las hago o no las hago ya que en la vida no existe nada que tengamos que hacer, ya que la vida es decidir.




Y para acabar me gustaría poner una frase de la película Regreso al Futuro II por muy Freak que parezca


"El futuro no está escrito, puede ser cambiado, cualquiera puede edificar su futuro y hacer lo que sea como quiera, no puedo dejar que esta pequeña fotografía ( la de la lápida con su nombre) determine todo mi destino , debo vivir la vida de acuerdo a lo que pienso que está bien en mi corazón"



miércoles, 15 de septiembre de 2010

En busca de un nuevo RETO

¿Consideras que tu vida es monótona?


Fausto era un chico de 25 años afincado en una bonita ciudad Española, estudiante universitario con una vida muy tranquila y envidiada por mucha gente. Tenía un grupo de amigos con los que salía frecuentemente, una familia a la que quería y con la cual tenía buena relación , un hogar con el que convivía con sus padres y hermanos,  y unas actividades tanto deportivas como de ocio a las que acudía regularmente durante varios días a la semana desde hacía ya años.  La universidad le dió la oportunidad de marcharse al extranjero becado y vivir un conjunto de experiencias que ni él mismo iba a poder imaginarse antes de partir .
El país de destino era completamente diferente al suyo. La cultura, el idioma , las personas y un largo etcétera no tenía nada que ver con lo que el conocía. Al principio de su estancia él veía el salir a la calle y hacer una mísera fotocopia en blanco y negro, un reto increible, por el simple hecho de no saber comunicarse en cuanto apenas con esa gente. Cada nuevo día era un día completamente misterioso, nunca sabía con certeza qué iba  a pasar, qué cosas nuevas iba a encontrar y a qué personas nuevas e interesantes iba a conocer. 

A lo largo de las semanas Fausto se iba adaptando a su nuevo "hogar" . Él sabía que su estancia no iba a durar más de un año pero se sentía completamente atraído por aquello, y cada día intentaba descubrir más y más , planteándose nuevos retos y absorviendo todo lo que esa gente y ese país estaban dispuestos a ofrecerle. Pasado un tiempo considerable Fausto gozaba de total libertad. Vivía solo en un piso que había pagado la beca universitaria, había conocido a una chica que también estaba en el país de viaje de estudios y de nacionalidad Húngara, cuyo nombre era Sofía. Se habían enamorado perdidamente el uno del otro y hacían vida juntos como cualquier pareja.
Fausto y Sophia tenían muchas cosas en común , entre otras muchas cosas lo que más les podía unir era el hecho de vivir en un país tan distinto a los suyos y que tanto les apasionaba.

El tiempo pasaba más rápido de lo que Fausto hubiera deseado. Llevaba tras de sí una serie de experiencias vitales inimaginables, le daba la sensación de haber vivido en 10 meses más experiencias que en toda su vida junta y aunque desease ver a su familia y amigos ,empezaba a verse muy integrado en la vida que había construido junto a Sofía en aquel país tan exótico. Llegado el momento de partir cada uno a su país de origen , ambos decidieron que era el momento de decirse adiós pero no despedirse para siempre. El adiós era casi obligatorio, puesto que ambos tenían que finalizar sus carreras en sus países de origen pero querían dejar una puerta abierta al futuro.

Fausto llegó a España muy contento y muy feliz por ver de nuevo a toda esa gente que hacía 365 días que no veía . A medida que iban pasando las horas, los días y las semanas Fausto vió como todo estaba completamente igual que lo había dejado. Volvía a dejar de vivir solo para regresar a su cuarto en el hogar de sus padres , la ciudad pese a pequeños matices estaba idéntica... mismo tráfico, mismo ruido , mismo color... dejando de lado aquella ciudad distinta y mágica en la que había vivido.
Sus amigos seguían  con las conversaciones de siempre, algunas veces entretenidas pero en su gran mayoría aburridas y monotemáticas... ¿dónde estaban aquellas personas con mentalidades tan distintas que le habían hecho aprender e interesarse tanto por temas tan variados? 
El horario de sus actividades deportivas no había cambiado ni un ápice, los lunes miércoles y viernes de 19:00 a 21:00 horas ya sabía lo que tenía que ir a hacer, dejando de notar ya la llamada del descubrimiento de nuevas actividades distintas que hacer.

Fausto se iba poniendo triste poco a poco. Echaba de menos a Sofía, su sonrisa , sus ganas de vivir nuevas experiencias y su compañía. Su mente no paraba de decirse a sí mismo "estoy cansado de esta mierda" . Para Fausto su vida era monótona, sus actividades predecibles, bajar a hacer una fotocopia no era ningún reto, sus amigos cansinos y monotemáticos, su libertad acotada por la conviviencia con su familia y el "frenazo vital" algo que le amargaba profúndamente por dentro. 



Podemos observar en la historia de Fausto algo que comunmente pasa con todas aquellas personas que tienen la oportunidad de retarse a sí mismas y que por circunstancias de la vida dejan de hacerlo .
La mayoría de nosotros hemos pasado momentos muy tristes cuando hemos añorado tiempos mejores, pero esos tiempos que eran mejores, lo eran, por circunstancias que no hemos parado a pensar.
En el caso de Fausto la comparación entre su vida en el extranjero y su vida en España era abrumadora, y lo era porque los retos que suponían vivir solo, enfrentarse a la calle y al idioma, conocer gente tan distinta y convivir con una persona tan increible como lo era Sofía , conseguían hacerle ser feliz.


El hombre necesita retos constantes de mayor o menor intensidad dependiendo de la persona, porque logran activar en él una parte del cerebro que nos hace sentir bien, nos hace sentir productivos y útiles en esta vida , y unos de los factores más importantes para la autoestima (escribiré pronto sobre ésta) es que al finalizar el día y nos acostemos, sintamos  que ese día ha sido especial y un día en el que hemos aprendido cosas nuevas, hemos hecho cosas nuevas , conocido a nuevas personas y al final y al cabo un día que haga sentir que nos estamos realizando como personas.


La solución para Fausto y lo que deberíamos plantearnos todos nosotros es ¿realmente tengo retos en mi vida? ¿bajar con mis amigos un rato supone un reto para mí? ¿ ir a mi gimnasio de toda la vida a hacer la misma actividad año tras año , es un reto para mí? ¿hacer lo mismo de siempre supone un reto para mí?


No es un reto para tí. Ponte nuevas metas a alcanzar , entre otras algunas difíciles que supongan un gran reto... Entonces y solo entonces, notarás como tu vida despega de esa monotonía y hace que te sientas más realizado y te quieras más a ti mismo.